Seguramente en alguna ocasión te has planteado si apuntar o no a tu hijo a una actividad extraescolar.

En este post, te explico el por qué de una actividad extraescolar y alguno de los beneficios que puede tener sobre tu pequeño.

Las actividades las podemos categorizar en tres modalidades:

  1. De equipo
  2. Individuales
  3. Individuales que se juntan para formar equipo

En cualquier caso, no importa la categoría sino la actividad en sí. El simple hecho de que tu hijo aprenda o profundice en el conocimiento de algo, le hace bien diferente al resto desarrollando habilidades superiores o le hace hueco en la sociedad del deporte, el arte y/o la cultura.

No quiero detenerme en los beneficios de las extraescolares de equipo o individuales puesto que hay miles de artículos que hablan sobre ello.

Con lo que me gustaría que te quedaras es con lo siguiente:

  1. Lo que aprenda de pequeño lo disfrutará de mayor.
  2. Una extraescolar puede distraer la mente del que se deja llevar y fortalecer sus principios: compañerismo en todas sus facetas, conocimiento y sobre todo, salud.
  3. Practicar una actividad de manera continuada por un tiempo puede desvelar la genialidad que lleva dentro.

Cuando un niño aprende o adquiere algo, ya sea un idioma, un deporte o un instrumento, es difícil que se lo arrebaten de mayor. Y si algún día quiere retomar, te aseguro que, como montar en bicicleta, le será mucho más fácil y lo encontrará más placentero que si no lo hubiera hecho de pequeño.

Una extraescolar puede convertirse en una afición pudiendo ser la clave o el apoyo de tu hijo en un momento difícil. Pensando en la adolescencia, el sentimiento de responsabilidad y pertenencia desarrollado en una etapa anterior o incluso en la misma, puede ayudarle a encontrar su camino a conciencia.

Y por último, el talento también se hace, por lo que este tiempo extra que dedican nuestros hijos a ciertas actividades, pueden ser el principio de un cúmulo de circunstancias que le lleven al éxito profesional y personal.