“No soy experto, pero tengo sentido común”.

Tras una década inmersa en el mundo de la educación, me he dado cuenta de que lo que verdaderamente importa es el sentido común. Por eso, invito a todos los padres o tutores, a toda persona que trate con niños, que acuda a este sentido cuando se encuentren perdidos. Los niños sufren las consecuencias de la falta del mismo repercutiendo en su desarrollo personal futuro.

Pero, ¿qué es el sentido común?. Lo que tiene sentido para unos puede no tenerlo para otros. Fíjate en la maravillosa mezcla de colores de Ágata Ruiz de la Prada. ¿Qué te parece? ¿Tiene sentido o no?. Es evidente que en función de las capacidades individuales de cada uno, de la educación recibida en la infancia, del entorno que nos rodea según en qué momento, de las experiencias vividas… este sentido del que hablamos es totalmente variable. Hoy no me gusta, pero mañana ¿quién sabe?.

No obstante, existe un patrón del que todos debíamos de hacer uso y aprovechar que está para no desviarnos sin importar las circunstancias del momento. Los niños no dejan de ser niños ni cuando nosotros los adultos dejamos de ser personas. Por ello, apelo al sentido común que todos conocemos, que trata normas de convivencia y de educación, de cariño y de compasión.

No dejes de decir a tu pequeño que le quieres ni aunque te sientas mal querido por quien sea, no dejes de darle las gracias o de pedirle por favor, porque eres su primer ejemplo, no le transmitas tus miedos o rencores, dile que tiene que ser valiente, que las arañas son preciosas y que los globos cuando se explotan hacen un ruido divertido. Admite el error y pide perdón. Salta con ellos, baila con ellos, disfruta al máximo con ellos, porque tú eres lo más importante en su vida, eres su vida. Si ellos te ven disfrutar de la vida, ellos serán felices y te harán sentir bien.

Ponte en su lugar, respira, piensa y actúa. Seguro que sabes lo que tienes que hacer.

En fin, sentido común es de lo que trata la buena educación. Hago énfasis en el “común” de la expresión, no el personal de cada uno ya que habrá sentidos que pensemos comunes que no lo son. Acepta, intenta estar tranquilo y dale a tu pequeño las herramientas básicas para que se convierta en una persona íntegra, respetuosa y que vea el mundo como un mundo lleno de oportunidades.